A los efetos del derecho de autor, un programa de ordenador es toda secuencia de instrucciones o indicaciones destinadas a ser utilizadas, directa o indirectamente, en un sistema informático para realizar una función o una tarea o para obtener un resultado determinado, cualquiera que fuere su forma de expresión y fijación.
A efectos de la ley que regula la propiedad intelectual, la expresión programas de ordenador comprenderá también su documentación preparatoria. La documentación técnica y los manuales de uso de un programa gozarán de la misma protección que este Título dispensa a los programas de ordenador.
El programa de ordenador será protegido únicamente si fuese original, en el sentido de ser una creación intelectual propia de su autor.
La protección prevista en la Ley se aplicará a cualquier forma de expresión de un programa de ordenador. Asimismo, esta protección se extiende a cualesquiera versiones sucesivas del programa así como a los programas derivados, salvo aquellas creadas con el fin de ocasionar efectos nocivos a un sistema informático.
Cuando los programas de ordenador formen parte de una patente o un modelo de utilidad gozarán, sin perjuicio de lo dispuesto en la presente Ley, de la protección que pudiera corresponderles por aplicación del régimen jurídico de la propiedad industrial.
Las diferentes referencias legales que el Derecho nos ofrece para definir qué se entiende por know-how, en el sentido de qué conocimientos son protegibles de forma alternativa a la protección por propiedad industrial, coinciden en la idea de que los conocimientos que lo integran se hayan mantenido activa y positivamente secretos. Desde este punto de vista, el instrumento que las empresas tienen para mantener la confidencialidad de su acervo tecnológico, es de forma destacable, una rigurosa política contractual en sus relaciones con terceros, sean de carácter horizontal o vertical e incluso laboral.