Tras una investigación de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) a raíz de la denuncia de una ONG, el fabricante ha reconocido que trucó 11 millones de vehículos diésel vendidos en todo el mundo con un software que reducía las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) cuando detectaba que estaba siendo sometido a una prueba de homologación. Emisiones que en realidad son hasta cuarenta veces superiores a las permitidas en la legislación estadounidense.

¿Está tu vehículo afectado?

El fraude afecta a los vehículos diesel con motor EA 189 TDI. Aunque la lista puede ser ampliada, este motor está incluido al menos en los siguientes modelos:

Volkswagen:

– Golf VI

– Eos

– Caddy

– Passat B7

– Passat CC

– Tiguan T1

– Polo

– Touran

– Scirocco

– Jetta

– Multivan

– Sharan

– Amarok

– Beetle

– California

– CC

Audi:

– A1

-A3

-A4

-A5

-A6

-Q3

-Q5

-TT

Skoda:

– Fabia

– Octavia

– Superb

– Rapid

– Rapid Spaceback

– Yeti

– Scout

– Roomster

Seat:

– León

– Ibiza

– Alhambra

– Exeo

– Altea

– Altea XL

– Toledo

Advertencias a los afectados

Ha de adviertirse a los conductores afectados de que es posible que Volkswagen realice una llamada a revisión a fin de efectuar en sus talleres las modificaciones técnicas necesarias para reducir los niveles de contaminación de sus vehículos, de manera que cumplan los límites establecidos en la legislación europea.

Estas actuaciones no deberían suponer coste alguno para los usuarios ni implicar pérdida de calidad en las prestaciones de los automóviles. Si las reparaciones provocasen que los vehículos redujesen de forma sustancial su potencia o aumentasen considerablemente el consumo de gasóleo, los usuarios podrían negarse y exigir una indemnización al no cumplirse las características ofertadas cuando fueron adquiridos. Indemnización que puede ir desde el abono de una cantidad por los perjuicios causados, la devolución del importe del automóvil atendiendo a un criterio de proporcionalidad con su antigüedad o su sustitución por uno nuevo.

En estos momentos, no está claro qué va a hacer Volkswagen ni qué medidas van a exigirle las autoridades de los distintos países donde se ha producido el fraude, más allá de las posibles multas por la vulneración de la legislación en materia de emisiones contaminantes. FACUA recuerda que más allá del atentado contra el medio ambiente, la marca ha incurrido en un engaño a los consumidores y los gobiernos deben multarle por ello e instarle a asumir sus responsabilidades con los compradores de sus vehículos.